DEFINICION:

Hablamos  de desnutrición primaria cuando los aportes de nutrientes no pueden ser aportados por la situación económica, cultural y/o educativa; así mismo, se clasificará como desnutrición secundaria si los aportes nutricionales son adecuados pero, debido a otras enfermedades, la absorción o utilización de estos alimentos no es adecuada.

La pérdida de peso y las alteraciones en el crecimiento son las principales manifestaciones del mal estado nutricional y basados en el peso esperado del niño (de acuerdo a su edad o estatura) hacemos el cálculo que determina el grado de desnutrición.

Para calcular el porcentaje de desnutrición tomamos el peso actual del niño y lo dividimos entre el peso esperado según la edad:

% de desnutrición según el peso esperado para la edad = (peso real / peso esperado) x 100

Posteriormente clasificamos el grado de desnutrición de acuerdo a la  siguiente tabla:

Estado Normal Desnutrición leve Desnutrición moderada  Desnutrición severa
Déficit de peso esperado según la edad 90 – 100 % 80 – 90 % 70 – 80 % < 70 %
Déficit de peso esperado según la talla 95 – 105% 90 – 95 % 85 – 90 % < 85 %

Por ejemplo: un niño de 5 años peso 13 kgs. Tomamos el peso esperado para niños de esta edad (ver  tabla de peso y talla según la edad ) que es de 17,6 kgs. Ahora dividimos el peso real del niño (13 kgs) entre el peso esperado (17,6) y el resultado será multiplicado por 100. Esta operación nos da  73.8 %. Este resultado es el déficit de peso que tiene este niño; observamos que corresponde a un estado de desnutrición moderada.

El Hospital Infantil ha adoptado la denominación de desnutrición de primer grado, en los casos de pérdida inferior al 25% del peso normal; de segundo grado cuando pasa del 25% y no llega al 40% y de tercer grado cuando pasa del 40%, según la clasificación iniciada por el doctor Federico Gómez.

Signos universales. Se encuentran siempre sin importar la etiología, la detención del crecimiento y desarrollo, así como grados variables de dilución (hiponatremia, hipokalemia, hipocalcemia, hipomagnesemia, hipoalbuminemia, anemia); disfunción (atrofia de vellosidades intestinales, esteatorrea, hipoglucemia, aumento en la retención de nitrógeno, alteraciones en el metabolismo de minerales y vitaminas, disminución en la producción de hormonas tiroideas y gonadales, resistencia a la hormona de crecimiento, hormona antidiurética y paratohormona, aumento de gamma globulinas, disminución de la inmunidad celular) y atrofia (disminución de grasa subcutánea y perivisceral, disminución de la masa muscular, degeneración neuronal, depleción linfocítica del timo, disfunción hepática, aumento de tejido conectivo en páncreas e hígado, piel seca, fría, xerótica, seborréica o pelagrosa, lesiones purpúricas, uñas distróficas, alteraciones en la coloración del cabello).

Signos circunstanciales. Se trata de expresiones exageradas de los signos universales (edema, caída del cabello, lesiones dérmicas atróficas, hipotermia, nefrosis kaliopénica, insuficiencia cardiaca, hepatomegalia, neutropenia).

Signos agregados. Son manifestaciones independientes de la desnutrición que se deben a desequilibrios agudos o infecciones sobreimpuestas al desequilibrio crónico.

Los signos físicos que acompañan a la desnutrición son:

·         Déficit del peso y de la estatura que se espera para la edad

·         Atrofia muscular (se observa un desarrollo inadecuado de los músculos)

·         Retardo en la pubertad

·         Los signos psicológicos que siempre encontramos en la desnutrición son:

Alteración en el desarrollo del lenguaje, alteración en el desarrollo motor y alteración en el desarrollo del comportamiento (irritabilidad, indiferencia u hostilidad)

El médico también encuentra cambios en los exámenes sanguíneos y otros hallazgos que indican la cronicidad de la desnutrición y que, en muchos casos, son muy llamativos:

·         La piel estará seca, áspera y descamándose. Generalmente se observan fisuras en los párpados, labios y en los pliegues de codos y rodillas. Pueden verse lesiones de tipo pequeños hematomas en los casos que el déficit de vitamina C es importante. Si existe una desnutrición severa el niño tendrá los dedos de las manos y los pies muy fríos y azulados debidos a trastornos circulatorios. Generalmente estos niños tendrán lesiones en piel sobreinfectada con bacterias u hongos.

·         El cabello es seco, quebradizo, de color rojizo (o pajizo) y se desprende fácilmente. Es muy frecuente observar que el cabello del niño tiene varios colores (negruzco en la punta, rojizo en el medio y claro o amarillento en la base de éste). Igualmente, las uñas son muy delgadas y frágiles.

·         La falta de vitamina A conduce a úlcera en la córnea y puede llevar a la ceguera.

·         Los niños, paradójicamente, tienen anorexia; crecimiento del hígado (hepatomegalia) y alteración en el ritmo de las deposiciones fecales.

·         La frecuencia cardíaca está acelerada (taquicardia) y son frecuentes las contínuas infecciones respiratorias.

·         El médico encuentra raquitismo, osteoporosis, escorbuto, debilidad muscular, anemia por falta de hierro o vitamina B12, anemia por falta de ácido fólico, anemia por falta de vitamina C o anemia por infecciones.

Las condiciones de salud que ocasionan desnutrición por una inadecuada absorción o utilización de los nutrientes pueden ser las enfermedades renales crónicas, las enfermedades cardiopulmonares, las enfermedades digestivas, pancreáticas o hepáticas, el cáncer, los errores del metabolismo, etc.

Es muy frecuente que los niños desnutridos tengan infecciones repetidamente; de hecho, es la principal causa de mortalidad en ellos. Esto es debido a que el déficit de nutrientes altera las barreras de inmunidad que protegen contra los gérmenes y éstos pueden invadir fácilmente. Entre los gérmenes que más frecuentemente atacan a las personas desnutridas están el virus del sarampión, del herpes, de la hepatitis, el bacilo de la tuberculosis y los hongos.

El tratamiento de la desnutrición de primer y segundo grado se requiere una dieta completa, equilibrada, balanceada, adecuada y suficiente, y multivitamínicos. Los desnutridos de tercer grado requieren hopsitalización y un manejo más intensivo.

Bibliografía:

1. -Gómez Santos F., Aguilar PR, Muñóz TJ. La desnutrición Infantil en México. Bol Med Hosp Inf Mex 1997; 54(7): 345-354.

2.- Medicosecuador.com

3.- Monografías.com