La obesidad es un padecimiento cada día más frecuente en la edad pediátrica que requiere de un buen control de los hábitos alimenticios desde el primer año de vida dado que es ahí donde se integra el lactante mayor al menu familiar y es precisamente ahí donde se necesita de enseñarle los buenos hábitos de la alimentación a cada niño en su hogar. Se le debe de enseñar a tomar 3 alimentos al día al mismo tiempo que sus padres sentados en el comedor a las horas establecidas por la familia pero que exista el desayuno, comida y cena para que el lactante mayor vaya aprendiendo esa rutina. La cantidad de los alimentos debe ser proporcional a la edad de cada niño y en ningun momento se les sirve igual que a los adultos porque es ahí donde los niños aprenden a comer en forma excesiva quiza por error al servirle o por tratar de imitar al papá. Se le debe de enseñar a tomar agua natural a los niños en cada alimento en cantidad suficiente y evitar los jugos o refrescos endulzados precisamente por contener exceso de azúcar y aumentar las calorias del niño favoreciendo así la obesidad. La proporción y equilibrio de los alimentos es importante dado que se debe de  enseñar a ingerir alimentos ricos en proteina como es el pescado, el pollo y la carne de res, verduras y frutas, de esa forma se administran  proteinas tanto de origen animal como vegetal,  poco aceite, poca sal, poca azúcar. Si se preparan en casa es más higiénico.  Además el horario debe respetarse y evitar ingerir alimentos entre las comidas dado que ésta indisciplina favorece la obesidad. Conforme el niño crece la cantidad se va aumentando para favorecer un buen desarrollo y crecimiento pero nunca exagerar y servirle al niño escolar lo mismo que a los adultos, es hasta en la pubertad cuando el niño se acerca a su segundo estirón de crecimiento y entonces la cantidad sea muy cercana a la del adulto,  pero en la adolescencia la ración ya es practicamente igual a la del adulto promedio. El pediátra es el médico encargado de vigilar en cada consulta como va el peso y talla del niño de acuerdo a las tablas de crecimiento y desarrollo.  La obesidad es originada con más frecuencia por comer en exceso, fuera de horarios y con mucha grasa, mucha azúcar, muchas harinas, muchas bebidas dulces en forma de jugos o refrescos. Si usted como padre o madre de familia toma en serio ésta recomendación seguramente tendra hijos e hijas normales en cuanto a su peso y su talla. Si logra que sus hijos adquieran los buenos hábitos de alimentación creceran sin riesgo de obesidad. No olvide que además de la alimentación adecuada, tambien se debe hacer ejercicio en forma regular. Recuerde que la mejor forma de tratar la obesidad es prevenirla.

Existen procedimientos quirúrgicos para los niños adolescentes que tienen una obesidad extrema y que no es posible bajarlos de peso con dieta, ejercicio y apoyo psicológico para los que comen por ansiedad de fondo:

1) Globo o Balón Intragástrico: Es un globo de plástico inflable que se introduce por endoscopía hacia el interior del estómago y en el interior del estómago se infla, se deja ahí durante 6 meses para que cuando el paciente  coma se llene rápidamente y así coma menos  y así baja de peso, mientras recibe apoyo psicológico, orientación en su dieta y una rutina de ejercicio.

2) Manga Gástrica: Procedimiento quirúrgico empleado para reducir el tamaño del estomago y así disminuye la capacidad gástrica del paciente para que cuando coma se llene rápido y coma menos, eso favorece bajar de peso, y también se debe apoyar con orientación psicológica y orientación en su dieta con un nutriólogo y una rutina de ejercicio.